Democracia Digital

Memecracia colombiana para persuadir I

El término Memecracia fue acuñado por la periodista española Delia Rodríguez en 2013, quien en su libro «Memecracia: los virales que nos gobiernan», explica como la combinación de internet + memes da paso a la viralidad, propagando ideas que contagian a la opinión ciudadana y que luego terminan por influir en su comportamiento. Algo así como una bomba atómica de emociones individuales que busca su expansión a como de lugar, viralidad e influencia, un fenómeno que en nuestra arena política no se podía desaprovechar, eso es la Memecracia colombiana para persuadir. 

Los memes se basan en el uso de una imagen distorsionada de la realidad que busca ofrecer una verdad única, despertando emociones en quien los ve; en el caso de Colombia, emociones que tienen la posibilidad de expandirse en una sociedad sintomática de polarización y desigualdades, caldo de cultivo para instalar una nueva forma de comunicar mensajes de alto contenido político que generen identidad.

JuanPa dió el síLa memecracia colombiana para persuadir orienta el accionar de aquellos que mantienen posiciones extremas en nuestro sistema político. En este articulo nos centraremos en el uso que de la memecracia hace la oposición política del gobierno del Presidente Santos en relación al Proceso de Paz y la guerrilla de las Farc.

En Colombia, la oposición política a pesar de contar con un espacio democrático para ejercer su función en el marco del Congreso de la República, insiste en una estrategia de persuasión a la ciudadanía que termina pasando inadvertida por los analistas y estudiosos de la política. Es el universo digital el nuevo ecosistema donde se configura la opinión pública en nuestro país, grupos en facebook con sugestivos nombres como Salvemos a Colombia, Santos exigimos su renuncia o destitución,  yo le creo a Uribe, «salvemos a Colombia»  y respaldo a los soldados profesionales de Colombia son sólo algunos de los ejemplos de lugares comunes donde se pueden encontrar publicaciones basadas en memes que se propagan por twitter, páginas webs, mensajes de whatsapp, mails en cadena y el mismo facebook.

Meme contra la izquierda

Estamos pues ante una realidad producto del derecho a ejercer la libertad de expresión en donde los argumentos, el sano debate y el análisis objetivo no tienen lugar. Mientras, organizaciones de víctimas, sociedad civil, países garantes del proceso de Paz, gobierno colombiano y nuevas generaciones intentan generar un ejercicio de pedagogía para la Paz  que pareciera tener resultados estériles en la mayoría de los colombianos.

Basta echar un vistazo a la propagación de los memes satíricos y de burla, los comentarios y respuestas que generan cuando son alusivos al Proceso de Paz, sus avances y retrocesos para encontrar que el discurso de la guerra nos ha ganado la posibilidad de pensar en clave de cambio hacia la reconciliación y el fin del conflicto, al tiempo.

La memecracia colombiana para persuadir funciona, eso lo entienden y controlan a la perfección algunos líderes políticos, sus publicistas y asesores, el discurso de las ideologías está mutando a una velocidad increíble, y con el las formas de transmitirlo para incidir en las decisiones de la ciudadanía. No es gratuito que hayamos sido testigos de escándalos como el del Hacker Sepúlveda, quien concentraba su accionar en la búsqueda de información que permitiese elaborar piezas de ataque y desprestigio hacia los contrincantes del candidato uribista a la presidencia Oscar Iván Zuluaga desde mas de 800 cuentas falsas en Twitter.

¿Somos conscientes de esta manipulación a nuestra mente? ¿contribuye la memecracia con el fortalecimiento de nuestra democracia? ¿somos protagonistas o víctimas de nuestras posiciones políticas? Esta y otras preguntas quedan abiertas para siguientes entregas en donde continuaré explorando este fenómeno socio político que hace nido en la cultura política colombiana. A continuación algunas imágenes que pueden explicar mejor que mis palabras el objetivo de su propagación.

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